Personalizar para convertir tu dispositivo móvil en una obra de arte

La aerografía es una técnica capaz de crear volúmenes de forma rápida, tiene un gran impacto visual y acerca la imagen a la realidad. Difícilmente otra técnica aporta tanto. Popularmente, está asociada a los grafitis callejeros porque ambas usan pintura pulverizada, pero no tienen nada que ver, ni en estilo ni en intención ni en técnica. Ambas utilizan metodologías diferentes. Y para My Ideal-IT, la aerografía aplicada a dispositivos móviles es un símbolo de distinción, aporta un valor único y su duración permite superar con creces la vida del producto sobre el que querremos exponer nuestra idea. My Ideal-IT ofrece las mejores soluciones para cumplir con las expectativas de nuestros clientes. Y para ello, trabajamos con los mejores proveedores.

Alberto Marrondo es aerografista de la empresa Racing Colors. Utiliza su aerógrafo como Goya, Velázquez o Tiziano sus pinceles. Control, creatividad, concentración, talento y mucho cuidado. Así es como Alberto Marrondo trata sus trabajos: con mimo, con detalle, con pasión. Así son los trabajos para My Ideal IT: exclusivos, personales y delicados. Sabe que su talento se verá en cualquier momento, con clientes importantes y la imagen vale más que mil palabras.

Cualquier superfície puede ser aerografiada. Siempre que la superficie pueda ser trabajada y preparada.
¿Desde cuándo llevas en el mundo de la aerografía?

Ellos llevan 15 años pero yo estoy en el sector desde hace 22 años. Cuando empecé era una técnica complicada. No teníamos acceso a ningún tipo de tutoriales en youtube donde puedes actualizar tendencias o mejorar técnicas. Éramos autodidactas y todo lo que aprendíamos, lo hacíamos a base de errores. Y nosotros fuimos de los primeros de la provincia de Barcelona en especializarnos en esta técnica.

¿Dónde comenzasteis a aplicar la aerografía?

Principalmente en cascos de motos y en prendas textiles, donde esta técnica es más fácil de utilizar y no se producen salpicaduras. A medida que uno va obteniendo experiencia y conociendo la técnica, se amplía la superficie que se aerografía: motos, coches, etc.

¿Toda superficie es susceptible de ser aerografiada?

Cualquiera es válida… siempre y cuando se prepare. Si el proyecto se hace sobre plástico, el trabajo es diferente llegando a utilizar sopletes para abrir los poros y lijarlos; si es sobre metal, la técnica es diferente. A demás, no toda la superficie será aerografiada. Por lo tanto hay que proceder a tapar la parte no será trabajada.

El cliente que quiere un objeto personalizado es aquel que valora el trabajo y que lo identifica como una obra de arte.
¿Y cómo es la persona que quiere un objeto personalizado?

La que valora el trabajo. Si no se valora, se compra un adhesivo o vinilo en unos grandes almacenes suecos. Pero aquel grupo de gente que aprecia el trabajo bien hecho y durable, prefiere pagar un poco más y utilizar esta técnica que permite un trabajo hecho totalmente a mano y personalizado. El objeto acabado será tuyo y exclusivo. No habrá otro igual. Y además es una obra de arte.

¿Cómo es vuestro método de trabajo?

Acostumbramos a tener una primera reunión con el cliente, donde nos expone cuáles son sus necesidades. Le ofrecemos asesoramiento y le indicamos el procedimiento: a veces el cliente tiene una idea que no es factible o bien, si se llega a realizar, el trabajo no es todo lo que esperaba. Por eso intentamos crear un proyecto lo más aproximado posible a la idea original.

¿Qué tiempo tardáis en dar vida a la idea del cliente?

Tenemos trabajos muy elaborados de hasta 80 horas, pero también los tengo de 1 hora. Lo habitual, son elaboraciones que, cuando ya tenemos la idea definida con el cliente, su plasmación tiene un recorrido de 4 ó 5 horas. Aunque por norma general no hay tiempo medio. Todo depende de la dificultad del proyecto: hay preparar la superficie, visualizar el dibujo, hacer pruebas de color y de barniz y, finalmente, ejecutarlo. Aunque la máxima de ‘a más preparación, más rapidez’, también se aplica en la aerografía.

Y cuándo el trabajo está acabado, ¿cuál es su fecha de caducidad?

Es más fácil que se rompa el producto, que la pintura.

¿Vuestro trabajo añade valor al producto?

Si te hablo de cascos de motos, su valor es el doble.

¿Y sobre dispositivos móviles (portátiles, tablets y móviles)?

Aún mejor. Son superficies muy agradecidas y dado que se han convertido en nuestra principal fuerza de ventas, se trata de un buen argumento de venta. El trabajo es a mano. No se puede hacer de otra manera, si queremos una exclusividad. Y si en el proceso de elaboración, no nos gusta el trabajo, volvemos a comenzar de nuevo. Buscamos la máxima satisfacción del cliente.

La personalización de objetos revaloriza el producto, al menos, el doble del valor original. No habrá otro producto igual en el mercado: distingue y ofrece exclusivización.
¿Esta eclosión de la personalización de objetos a vosotros no os pilla de nuevo?

Tenemos experiencia, como he mencionado antes. Pero se trata de una tendencia que va por rachas. Curiosamente, en las épocas de crisis, no hemos notado una bajada de pedidos. El cliente al que le gusta este tipo de objetos exclusivos va a continuar pidiéndolos, sí o sí. Se trata de autenticidad, de ser únicos.

Hace años la personalización vino al mundo del motor con el tunning. Evidentemente era un público diferente. Los GP de motos se trasladaron a este mundo y comenzamos a realizar imitaciones de cascos de Pedrosa o Mar Márquez. La cultura de las Harley Davidson trajo consigo los trabajos custom con la movida norteamericana. Y ahora estamos en el boom de la aerografía artística.

¿La tendencia en este sector es precisamente la aeografía artística?

Se continuará expandiendo la cultura de la personalización de objetos, utilizando técnica más adecuada para cada momento. El público cada vez más valora este tipo de trabajos. Las motos y los cascos ya no son las superficies más personalizables, ahora vamos a la exclusivización de zapatillas deportivas, paredes de casas, murales de locales, tablas de monopatín o incluso barrigas de embarazadas.

¿Consideráis vuestro trabajo una obra de arte?

Por supuesto. Mis trabajos se han expuesto en galerías de arte de Madrid, Eivissa, Chicago. Es un trabajo exclusivo que nos pide un cliente para plasmarlo sobre una superficie. Todos los grandes pintores de la historia se han caracterizado por sus trabajos de encargo. Nosotros también.